Todo empezó con una masa. Con el tiempo, a su alrededor creció una cocina, un equipo y una manera propia de entender la hospitalidad. Hoy La Piazza une técnica italiana, producto, oficio y el carácter de un restaurante que forma parte de Andorra la Vella.
Detrás de cada pizza de La Piazza está la firma de Pep Curiel, maestro pizzaiolo y primer no italiano en ganar un campeonato de pizza en Italia. De su método nace la base de todo lo que hacemos: una fermentación natural de 72 horas que da a cada masa una textura ligera, alveolada y fácil de digerir.
Los ingredientes que él eligió son los que seguimos usando hoy — la misma receta, cuidada cada día por nuestro equipo en la cocina.
Nuestro equipo suma gente de la harina — oficio del pan y la masa —, colaboradores de agricultura ecológica y productores autóctonos del país. Cada nombre tiene una historia, y esa historia llega a tu mesa cada día.
Creemos en el producto honesto, el trato cercano y en hacer las cosas bien aunque cuesten más tiempo.
Trabajamos con mozzarella 100% italiana, mortadela de Bologna, espianata picante y otros productos traídos directamente de Italia. Completamos la receta con lo mejor de aquí: harina 100% ecológica de los Pirineos, aceite seleccionado, agricultura de proximidad y producto autóctono de Andorra.
El nectum es el ejemplo: nuestra reducción propia, elaborada aquí de forma artesanal a partir de piñas verdes de abeto, presente en muchas de nuestras ensaladas y pizzas — para que cada bocado tenga tanto de Italia como de los Pirineos.
Contamos con una carta de vinos internacionales a precios competitivos, con etiquetas de Italia, España, Francia, Argentina y otros países, seleccionadas para acompañar tanto una pizza como una carne. Para cerrar la comida con algo más intenso, ofrecemos también una selección de grapas italianas. Y si prefieres empezar (o terminar) la velada con un cóctel, nuestra barra tiene su propia propuesta.
Para eventos especiales, colaboramos con Bomar y Radix 2.0, sumando su experiencia para hacerlos aún más redondos.
«Una receta con historia. Un equipo que la cuida cada día.»